El trazado galo le ha ganado la partida a Paul Ricard y, de haber finalmente Gran Premio de Francia el año que viene, será el que aloje la carrera.

La salida del Gran Premio de Nueva Jersey del calendario de Fórmula Uno para la temporada que viene ha dejado las puertas más que abiertas a la opción de que Francia vuelva a tener su lugar en este deporte. Con tres pilotos galos en este momento compitiendo en la máxima categoría y varios meses a sus espaldas de negociaciones con Bernie Ecclestone, la oportunidad definitiva ha llegado gracias al hueco que ha dejado libre el trazado americano y que supondría el regreso del Gran Premio de Francia después de cinco años de ausencia.

Ecclestone ya afirmó recientemente que el acuerdo definitivo para la entrada de la carrera en 2013 estaba cerca de producirse, pero la novedad ahora es que el trazado que se postula como mejor candidato para albergar el evento es Magny Cours, que fue sede ininterrumpida del Gran Premio de Francia entre 1991 y 2008. Hasta ahora, todas las conversaciones se habían centrado en el circuito Paul Ricard, que era el favorito para el evento en parte porque su propiedad estaba relacionada con el propio Ecclestone; pero el patrón de la Fórmula Uno acaba de tirar por tierra todas sus aspiraciones al afirmar que no tiene ninguna posibilidad.

Si vamos a Francia, será a Magny Cours.

La sentencia de Ecclestone sin duda echa por tierra los esfuerzos de los promotores del circuito, que incluso habían reclutado a Alain Prost como asesor para sus negociaciones con el máximo responsable de este deporte (de hecho, el ex piloto se desplazó hasta Abu Dhabi para reunirse con Bernie y con algunos posibles inversores). Sin embargo, y aunque sea en Magny Cours, hay esperanza para el país vecino y sus posibilidades de volver al calendario la temporada que viene. De momento, y por si las moscas, Ecclestone ya ha decidido cuándo se celebraría la carrera: el 23 de junio, una semana antes de la parada en Silverstone.