La escudería Ferrari decidirá en breve qué deben hacer con el segundo asiento de su equipo. Hace unas semanas parecía claro que Felipe Massa, cuyo contrato con Ferrari termina esta año, no renovaría por una temporada más, pero el fichaje de Sergio Pérez por McLaren y los últimos resultados del brasileño, han hecho que vuelvan las dudas.

En Maranello no han querido confirmar nada por el momento, tal vez para no desestabilizar al brasileño en esta recta final, que puede ser una pieza clave en la lucha por el título del mundo del otro piloto Ferrari, Fernando Alonso. Esta semana parece que será muy importante en el futuro de Felipe, la decisión podría hacerse pública en breve y los últimos rumores indican que será renovado por una temporada más. De ser así, se reavivarían aún más los rumores de la marcha de Vettel a Maranello para 2014.
Si nos remontamos unos cuantos años atrás, concretamente a Suzuka 2003, podemos ver cómo de importante puede llegar a ser tener un compañero de equipo a la altura de las circunstancias.
En Japón se vivió la última carrera de la temporada 2003 de Fórmula 1. Schumacher llegaba al circuito de Suzuka con una ventaja de 9 puntos sobre su máximo rival por el título, el joven piloto de McLaren, Kimi Räikkönen. Michael sólo necesitaba sumar un punto en el trazado japonés para revalidar su título, pero una desgracia tras otra hicieron que se le complicara el fin de semana al alemán.
El sábado la calificación fue sobre lluvia, empezaban los problemas para Michael, que simplemente logró una decimocuarta posición para la parrilla de salida. Pero no todo iban a ser malas noticias, su compañero Rubens Barrichello tenía la pole position y Kimi saldría octavo.
En su lucha por la remontada, Schumacher tuvo un incidente con el piloto local, Takuma Sato, perdiendo el alerón y por tanto entrando a boxes a reparar los daños. Todo se ponía cuesta arriba, Michael rodaba en vigésima posición y en McLaren soñaban con el mundial de su piloto, que en ese momento rodaba segundo por los fallos de fiabilidad en los monoplazas de Juan Pablo Montoya y Fernando Alonso.
La esperanza de Ferrari era Barrichello, si él lograba la victoria daba igual que Schumacher no sumara puntos. Pero el alemán no se rindió y con unas maniobras dignas de un pentacampeón del mundo, logró llegar a la octava posición a 13 vueltas del final. El título estaba en sus manos, tenía 2 puntos más que Kimi en la clasificación; era su sexto campeonato del mundo y superaba así a otro mítico, al argentino Juan Manuel Fangio.
En 2003, Ferrari a pesar de contar con el mejor piloto del momento, tenían también a un digno segundo piloto, un buen escudero capaz de restar puntos a los máximos rivales, y aunque Michael no hubiera podido llegar a la octava posición o el golpe con Takuma Sato no le hubiera permitido continuar en la pista, el título nunca se les habría escapado de las manos, porque Rubens Barrichello sabía bien cual era su misión.
En 2012, Ferrari vuelve a contar con el mejor piloto del momento, pero esta vez no habrá un brasileño que luche por la victoria en caso de ser necesario para conseguir el título del mundo.









ese es el rol de felipe massa no tengan duda que cuando tenga que servir de tapon entre los rb cuando le toque lo hara para darle las mejores opciones ferrari lleva un paquete grande a india
Pues a mi opinion el deberia quedarse el es un buen piloto solo que no le han dado un buen coche con que competir.
le dieron el mismo coche que a fernando alonso y ps bueno ahi esta la diferencia.
completamente de acuerdo, el mismo carro, y sin embargo mira la diferencia, el no es ni sera la mitad de piloto que fue antes de su accidente.. superenlo, hay mejores pilotos en la parrilla.