El jefe de la escudería HRT cree que es la única solución para evitar que los equipos pequeños desaparezcan en 2014 con la introducción de los nuevos motores. El control del presupuesto es fundamental para que la escudería española pueda seguir con sus planes de crecimiento en los próximos años.

Aunque los llamados coches cliente no están permitidos en la Fórmula Uno desde los años 80, esta temporada se ha reabierto el debate sobre la conveniencia o no de volver a introducirlos. Evidentemente, entre los que se muestran a favor se encuentran los equipos más modestos del Mundial, que verían entonces una posibilidad de poder sobrevivir en un deporte donde el dinero cada vez juega un papel más importante y donde los medios y la infraestructura determinan directamente el potencial de cada monoplaza (quitando algunas excepciones en las que un mal trabajo, o una mala gestión, puede anular parte de ese poderío económico. Veáse el caso de...¿Ferrari?). Uno de los que aplauden la propuesta de recuperar los coches cliente es Luis Pérez-Sala, jefe de la escudería HRT, quien ha reconocido que está muy preocupado por el aumento de los costes que podría conllevar el cambio de reglas previsto para 2014, con los motores v6 a la cabeza.
Desde mi punto de vista, es una buena idea que un equipo pequeño se las pueda arreglar para tener a su disposición un coche mejor del que podría construir sin tener que gastar más.
Hoy en día, para un equipo como HRT, el coste de los motores supone el 20 por ciento de nuestro presupuesto total. Y si está cifra se dobla a partir de 2014...no sé cómo lo vamos a hacer.
Pérez-Sala -quien ha señalado que la incertidumbre que hay aún sobre esta tema está contribuyendo a que crezca su preocupación- cree que los coches clientes podrían suponer incluso un ahorro importante de dinero en los casos en los que se puedan emplear partes del monoplaza ya construídas, ya que eso eliminaría los gastos de diseño y fabricación.
Por otro lado, el jefe de HRT también ha aprovechado la ocasión para hacer un balance de los progresos que la escudería ha hecho desde principios de año, cuando emprendió una renovación completa que les llevó a empezar prácticamente desde cero. A este respecto, ha negado que se sientan decepcionados por estar últimos en el campeonato de constructores, sin haber logrado superar ni a Caterham ni a Marussia, ya que ése -dice- no era el objetivo marcado.
Honestamente, nuestras prioridades eran otras este año. Antes que nada, necesitábamos convertirnos en un equipo. Empezamos desde cero y ahora es una realidad.
El segundo paso es apuntar a la décima posición en la tabla de constructores. En abril o mayo de 2013, si tenemos todo a nuestro alcance como tenemos previsto, esperamos dar un gran paso adelante.
Antes de eso, el equipo deberá decidir cuál será su dupla de pilotos para el 2013. En el caso de Pedro de la Rosa, es obvio que continuará con un proyecto donde es parte fundamental y que él mismo quiere ver crecer, pero las cosas no están tan claras en el caso de Karthikeyan, que podría salir del equipo. De hecho, según ha reconocido la propia escudería, aún no está definido quién será el compañero del catalán el año que viene.










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