Los problemas económicos del dueño del equipo Force India, Vijay Mallya han alcanzado un nuevo nivel el día de hoy, pues ha trascendido que la corte local de la ciudad india de Hyderabad ha emitido una orden de arresto sin opción a fianza en contra Mallya y otros cuatro directivos de la línea aérea Kingfisher Airlines, compañía de la que el multimillonario es dueño.

El demandante es el Aeropuerto Internacional de Hyderabad, cuyas autoridades reclaman a Kingfisher Airlines por haber pagado cuotas de uso (unos dos millones de dólares en total) con cheques sin fondos.

Se esperaba que los directivos de la línea aérea se presentaran frente a los magistrados el día de hoy, pero al no hacerlo la corte ha emitido la orden de arresto para obligarlos a comparecer. A pesar de la seriedad del caso, no se espera que Vijay Mallya sea arrestado próximamente y de hecho la orden no se ha hecho llegar a la policía por el momento, pero si Vijay y sus directivos siguen sin presentarse de manera voluntaria, sí que se podría hacer efectiva la orden.

Este es el último capítulo en el drama que vive Kingfisher Airlines, empresa que acumula su quito año consecutivo operando con pérdidas y cuyos trabajadores se encuentran en huelga desde el 1 de octubre. No se espera que la aerolínea pueda reiniciar sus vuelos antes del día 20 de este mes, lo que dificultará aún más la posibilidad de que Mallya haga frente a las deudas de la compañía.

A diferencia de lo que ocurre con Force India, Kingfisher Airlines no podrá arreglar sus problemas financieros recurriendo a pilotos de pago. Ya lo sé, ese fue un comentario muy mala madre de mi parte, pero no he podido evitarlo.