Lewis Hamilton ha reconocido que será duro reencontrarse con el equipo al completo este fin de semana, una vez se ha confirmado su marcha a Mercedes. Para el inglés, han sido muy duras estas semanas de reflexión, en las que -dice- ha ido moviéndose "como un péndulo" de una opción a otra.

Puestas ya las cartas sobre la mesa, la Fórmula Uno se ha enfrentado a su primera rueda de prensa después de la bomba lanzada el pasado viernes, cuando se anunció a la vez la marcha de Hamilton a Mercedes, la de Pérez a McLaren y la despedida de Schumacher (que finalmente se ha confirmado hoy). Ya no hay más que esconder y, seguramente por eso, los implicados han decidido sincerarse; entre ellos, Lewis Hamilton, que se ha mostrado un poco preocupado por el recibimiento que pueda hacerle su equipo después de haber anunciado su marcha. Aunque McLaren ha dicho que no piensa tratar de forma diferente al que aún es su piloto, para el inglés será difícil enfrentarse a sus mecánicos y a todos los compañeros del equipo a los que no pudo comunicar en persona su decisión.
Va a ser interesante caminar por el garaje en Suzuka. Hay un par de chicos trabajando en mi coche que han estado conmigo desde el 2007... También hay otras personas que están en el equipo desde que empecé yo y tenemos una gran relación, y aún no he tenido la oportunidad de hablar con ellos. Le he dicho a Martin (Whitmarsh) que quiero tener una gran reunión en el comedor con todo el equipo para hablar y responder a cualquier pregunta que puedan tener.
Lo que está claro es que para Hamilton va a ser difícil decir adiós al equipo que, hasta ahora, le ha acompañado durante toda su carrera deportiva; de ahí que, según él, haya tardado tanto en tomar una decisión. Contradiciendo las opiniones de aquellos que dicen que ya tenía decidida su marcha a Mercedes desde hace tiempo, Lewis asegura que han sido unas semanas muy duras en las que se ha comportado "como un péndulo", moviéndose continuamente entre una opción y otra.
Ha sido muy, muy estresante. En un momento pensaba "vamos a ir a por ello", y al rato ya estaba pensando "me quedo". Lo importante era hacerlo a mi manera. No quería que me empujasen ni me metiesen prisa, aunque sí que ha habido mucha presión. Me dieron un par de plazos y no pude estar decidido en ninguno de ellos.
A priori, la decisión más lógica hubiese sido McLaren, un equipo ganador, con las mejores instalaciones, con una gran fábrica y con verdaderas opciones de luchar por un título; pero no era eso lo que Hamilton buscaba... Tampoco lo era el aspecto económico. Recientemente se ha sabido que McLaren apostó fuertemente por la renovación del inglés y le ofreció una oferta que fácilmente podía haberle convertido en el piloto mejor pagado de la parrilla. De hecho, el propio piloto ha dicho hoy que ambas ofertas eran muy parecidas, pero que se decidió por Mercedes porque necesita afrontar nuevos desafíos y probar lo que es trabajar con otra gente y en un entorno totalmente nuevo. Además, no ha dudado en mencionar precisamente a Michael Schumacher, cuando ha dicho que le gustaría emular la hazaña del alemán y probarse en un equipo inferior.
Martin me preguntó qué más podía hacer y yo le dije: "Para ser honesto, Martin, se trata del reto".
Realmente, excepto Schumacher, no hay ningún otro piloto en Fórmula Uno que sea recordado por eso (haber dejado un coche ganador en favor de otro proyecto más difícil). Espero que algún día se pueda decir eso de mí.









Añade un comentario