Romain Grosjean se ha mostrado decepcionado ante las críticas que le acusan de no haber aprendido de sus errores anteriores. El piloto francés volvió a causar un incidente en la salida del pasado Gran Premio de Japón y ya acumula siete acciones polémicas en esta temporada.

El choque que Grosjean tuvo con Webber en Suzuka este fin de semana no sólo le ha costado al piloto de Lotus un enfrentamiento con australiano -que le dedicó unas duras palabras-, sino también le ha hecho ganarse la fama de "chiflado" y las críticas de buena parte del paddock, que considera su comportamiento al volante como "inaceptable". La verdad es que suena extraño que no se haya ganado también una sanción (sobre todo por reincidente), pero el francés cree que no es necesario ya que -en contra de lo que se cree- sí ha aprendido la lección de situaciones anteriores. Entonces, si -como él dice- ya escarmentó con los otros incidentes que ha tenido al inicio de las carreras, ¿cómo es posible que se volviese a repetir la misma situación por enésima vez? Según el propio Grosjean, el motivo por el que se llevó a Webber por delante es que -precisamente- estaba distraído intentando no tocarse con Pérez.
Desde Singapur, he intentado ser muy cauteloso en las salidas y para mí fue de lo más frustrante estar de nuevo involucrado en un incidente en Japón.
Al acercarme a la primera curva, estaba muy pendiente de Sergio a mi izquierda para asegurarme de que no había ningún contacto con él. No esperaba una diferencia tan grande de velocidad con Mark cuando éste frenó, así que chocamos y eso fue todo. Fue un error estúpido. Mark vino a verme después de la carrera y obviamente no estaba feliz, pero me disculpé y ahora quiero seguir adelante.
La verdad es que en Red Bull saben a poco las disculpas del galo y creen que Lotus debería tomar medidas para controlar más a su piloto. Precisamente, el incidente del domingo sentó como un jarro de agua fría en el seno del equipo, que pensaba que la sanción que tuvo que afrontar Grosjean por el accidente que provocó en Spa (y que supuso un carrera de suspensión) iba a servir para que el piloto escarmentara... cosa que, al parecer, no ha sido así. Con la del domingo, ya son siete las acciones polémicas que han tenido como protagonista a Grosjean, que sabe que está en el punto de mira de todos y que no puede permitirse ningún error más de este tipo.
Me he sentado y he estado repasando las cosas otra vez con mi equipo; desde luego, sigue siendo un área que tengo que mejorar. Estamos plenamente centrados en este aspecto para las próximas carreras.
Según las opiniones que han llegado desde Lotus después de haber tratado el asunto con su piloto, el problema ahora viene de un exceso de cautela: creen que el esfuerzo que hace por no chocar y por mantenerse fuera de problemas le descentra realmente de la carrera y crea el efecto contrario. Una vuelta de tuerca más... y una excusa más. Sólo queda cruzar los dedos para que en la próxima carrera dé con el equilibrio adecuado.









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