El director técnico de Lotus ha hecho un llamamiento a su equipo para mejorar el rendimiento del E20 de cara a las seis carreras que restan. A pesar de la mala racha de resultados en la que parecen haber entrado, su objetivo sigue siendo dar caza a Ferrari en el Mundial de Constructores.

James Allison, jefe técnico de Lotus

En Lotus comienza a preocupar, y mucho, la caída de rendimiento que han sufrido desde que el Mundial de Fórmula Uno iniciase su periplo por tierras europeas. Antes, en los primeros compases, la formación de Enstone había dado muy buenas sensaciones con el E20 y parecía que podía luchar por algo importante esta temporada; una idea que casi había llegado a materializarse en Kimi Raikkonen. Pero aunque la regularidad del finlandés estaba salvando hasta ahora la temporada (sin ganar ni una carrera, había logrado colocarse segundo en el Mundial de Pilotos por detrás de Fernando Alonso), Lotus ha tirado la oportunidad por la borda y no ha logrado mantener en la lucha por el título a su piloto. La cosa no está perdida del todo y aún pueden recuperar posiciones en las seis carreras que restan para el final de temporada, pero para ello es fundamental que se pongan las pilas para volver a recuperar el alto nivel de rendimiento que presentaba el monoplaza en marzo.

Sin duda, el pasado Gran Premio de Singapur fue un cúmulo de despropósitos para Lotus, pero por si aún quedaba alguna duda, James Allison, director técnico del equipo, ha recordado que la última carrera fue sólo un capítulo más de la racha de malos resultados que arrastran y que ya comienza a preocupar en la sede de Enstone.

Si la carrera de Singapur hubiese sido algo aislado, podría decir "sólo fue una mala carrera, vamos a olvidarlo"; pero lo cierto es que fue la tercera de una serie de actuaciones poco inspiradoras, por lo que tenemos que asegurarnos de sacar el máximo rendimiento en las seis carreras que restan para volver al nivel que tuvimos a principios de temporada.

Para Lotus, la carrera en Singapur fue uno de esos casos en los que todo parece fallar (a la mala puesta a punto del monoplaza se unió que algunas de las innovaciones que tenían preparadas para este fin de semana no acabaron de funcionar, además de los problemas que tanto Raikkonen como Grosjean tuvieron en la clasificación); pero la verdad es que el equipo lleva varias semanas presentando importantes fallos en el desarrollo del monoplaza. Por un lado está el retraso que han acusado por querer centrarse en el desarrollo del nuevo alerón trasero (algo que para muchos era una pérdida de tiempo, puesto que ese trabajo no servirá para la temporada que viene); y por el otro, el hecho de que las mejoras introducidas al final no hayan dado el resultado esperado. La consecuencia de todo esto es que la formación inglesa ha sufrido un bloqueo mientras el resto de sus rivales continuaban avanzando en el desarrollo de sus monoplazas.

Allison ha logrado identificar importantes errores en el trabajo de su equipo -como el hecho de que en Singapur no hicieran las pruebas aerodinámicas que tenían previstas para el viernes, algo fundamental para chequear el rendimiento de los elementos nuevos en el monoplaza-; por lo que ahora espera que sean capaces de volver al buen camino para alcanzar los objetivos propuestos: hacerse con el tercer puesto en el Mundial de Constructores.

En F1, cada fin de semana tienes la oportunidad de redimirte y nosotros tenemos la suerte de contar con una serie de innovaciones que creemos que pueden mejorar nuestro coche en las próximas carreras. La diferencia con Ferrari es pequeña teniendo en cuenta los puntos disponibles, por lo que nuestro objetivo hasta el final de temporada es alcanzarlos en el campeonato y poner a Kimi en el camino que le permita cerrar la brecha en el frente.