El Gobierno de la República de Francia, que encabeza François Hollande, ha cerrado la puerta al retorno de la Fórmula 1 al país galo. La Administración Pública francesa ha informado de que no ofrecerá ningún tipo de ayuda pública para la organización de la carrera, por lo que, de llevarse a cabo el Gran Premio, tendría que ser con una financiación completamente de capital privado.

La Federación Francesa de Automovilismo confirmaba en un comunicado en su página web la decisión del Gobierno y explicaba que están en conversaciones con las dos candidaturas, Magny Cours y Paul Ricard, para ver si siguen interesados en albergar una cita del Campeonato de Fórmula 1, ahora que han cambiado las condiciones:

La Señora ministra (Valerie Fourneyron) ha confirmado que el Estado no concederá ninguna ayuda financiera para el Gran Premio de Francia.

Voy a hacer hablar con los dos candidatos en los próximos días para contemplar con ellos las condiciones en las que podrían continuar con su candidatura.

El cambio de Gobierno en Francia parece haber acabado con todas las opciones de que el país europeo pueda volver a tener un hueco en el calendario de la Fórmula 1. En estos tiempos de crisis es difícil pagar el coste que supone organizar una carrera y para Hollande y sus ministros no es una prioridad.

Después de que se descartara una posible alternancia con el Gran Premio de Bélgica, y sin ayudas públicas, va a ser difícil que el 'Gran Circo' haga parada en Magny Cours o en Paul Ricard, al menos, a corto plazo.