Tal y como se esperaba, la exclusión de Romain Grosjean del Gran Premio de Italia está siendo uno de los temas de moda en el paddock de Monza. Para la mayoría de los pilotos, el castigo impuesto a Grosjean ha sido duro, justo y -sobre todo- ejemplar, ya que varios ven en la severa sanción al francés una advertencia para el resto de la parrilla: si siguen los golpes, el martillo de los castigos caerá con más fuerza.

Uno de quienes lo ve así es Sergio Pérez, quien en entrevista con Autosport hoy en Monza compartió su valoración de las consecuencias del accidente en la primera curva de Spa, del que fue una de las víctimas:

El castigo que la FIA y los comisarios decidieron para Grosjean es una señal para que todos nos respetemos, porque en el pasado ha habido mucha falta de respeto.

No hablo de todos los pilotos, pero hay algunos allá afuera con los que en realidad no puedes pelear por posición. Siempre hay algunos pilotos fuera de control allá afuera, pero pienso que esto [el castigo a Romain] ayudará a prevenir que estos pilotos hagan cosas locas.

La frase “algunos allá afuera” de Sergio Pérez no es críptica ni mucho menos, todos sabemos que se está refiriendo a Pastor Maldonado, piloto con quien el mexicano ha tenido más de un encontronazo desde sus días en la GP2.

Hablando de Pastor, el comisariado seguramente le tendrá puesto el ojo al sudamericano, quien llega a Italia con la desventaja de una doble penalización que lo retrasará diez puesto en clasificación. Para muchos, el estilo de Maldonado es demasiado agresivo y si hubiera apuestas para seleccionar al próximo piloto que será suspendido este año, todos pondríamos nuestro dinero con el de Maracay.

A pesar de esta (generalizada) percepción, Pastor ha reiterado que no cambiará su agresivo estilo de manejo:

Esa es una de mis características, a algunos les gusta, a otros no. Es difícil decir: “ahora adoptaré este estilo o cambiare este”.

Para mí, esta temporada Maldonado ha dejado muy en claro que es mucho más que un piloto de pago, pero esa actitud de voy derecho y no me quito me preocupa. También me preocupa su incapacidad de aceptar errores, como ha quedado nuevamente de manifiesto hoy en Monza, con su relato de los dos incidentes que protagonizo la semana pasada en Bélgica:

La leva del embrague se resbaló de mi mano y por ello salí antes de que las luces se apagaran… en el reinicio, bloquee las gomas delanteras cuando estaba muy lejos de Timo y no intentaba hacer nada en contra suyo, él estaba comenzando a doblar y lo toqué en la parta trasera derecha. No había nada que yo pudiera hacer.

Vamos Pastor!, fueron dos errores groseros y no pasa nada si se aceptan como tales. Estos comportamientos dan fuerza a la opinión de quienes creen que la única forma de meter en cintura a los pilotos es endureciendo el sistema de sanciones. Así lo ve Sergio Pérez:

Una multa siempre ayudará, pero al final no pierdes posiciones para la siguiente carrera ni te excluyen totalmente de ella. Creo que ahora es el momento de probar un sistema en el que, si haces algo erróneo, pagues de forma consistente.

Supongo que con ”pagar de forma consistente” el checo se refiere a adoptar las suspensiones como un castigo más frecuente. A mí francamente no me gustaría. Entiendo el punto de Pérez, pero preferiría que no fueran necesarias las medidas disciplinarias para atemperar a los pilotos, creo que ello es una labor de los equipos y -primordialmente- de los propios protagonistas. Ojalá todos los pilotos de la parrilla (incluyendo a Pastor Maldonado) pongan sus barbas a remojar y no conviertan a los comisarios en protagonistas de una temporada que está siendo magnífica.