Stefano Domenicali ha entonado el mea culpa por la poca competitividad que mostraron durante el último Gran Premio de Singapur, en el que Alonso tuvo que depender de la suerte y de los fallos de los demás para llegar hasta el podio. El director del equipo Ferrari sabe que es fundamental mejorar el coche para poder seguir en la lucha por el Campeonato.

La carrera de ayer en Singapur fue para Fernando Alonso una de esas en las que todo parece venir de cara. Antes de apagarse los semáforos, el español partía en una clara posición de desventaja frente al que entonces era su mayor rival y, además, poleman Lewis Hamilton, pero -pese a todo- consiguió rascar una tercera posición que le permite mantener cierto colchón de puntos al frente del Mundial. La jugada, para Ferrari, fue redonda: Hamilton retirado por un fallo en la caja de cambios del McLaren y el tercero en discordia, Kimi Raikkonen, bastante lejos de las primeras posiciones. Las amenazas aún no se han disipado y la principal preocupación de Alonso es ahora Sebastian Vettel, que tras su victoria de ayer se coloca a 29 puntos del español, pero lo cierto es que el F2012 sacó en Singapur mucho más de lo que hubieran soñado en la Scuderia.
El mal ritmo que el bólido rojo demostró durante todo el fin de semana ha dejado patente que Ferrari se ha quedado estancado mientras sus dos máximos rivales, McLaren y Red Bull, están cada vez más fuertes. Cierto es que en las dos últimas carreras esas dos escuderías han tenido serios problemas de fiabilidad que han favorecido a Ferrari, pero su director, Stefano Domenicali, sabe que no pueden depender de que los demás sigan fallando para asegurar el Campeonato.
Es fundamental darle a Fernando un coche en mejores condiciones. Tenemos que asegurarnos de que pueda volver a ganar de aquí al final de temporada, porque de lo contrario el título estará muy difícil. Si no mejoramos, tendremos que depender de los errores de los demás, y no podemos hacer eso.
Una de esas mejoras que se esperaban que dieran un impulso hacia delante a la Scuderia era el famoso nuevo alerón que esperaban estrenar el pasado fin de semana y que, sin embargo, ha resultado ser un fiasco no sólo para sus aspiraciones y su plan de desarrollo, sino también para la propia moral de la fábrica, que ve como su trabajo y esfuerzos no obtienen los resultados deseados. Y es que en Maranello son conscientes de que, en muchas ocasiones, Alonso les ha salvado los muebles con actuaciones brillantes que han camuflado las graves deficiencias del F2012, pero llegados a este punto tan crucial de la temporada, Domenicali sabe que necesitan dar más.
Ganar el Campeonato sin ganar otra carrera no es imposible, porque nunca se puede decir nunca, pero para nosotros es fundamental que él sea capaz de ganar más carreras.






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