El domingo en el gran Premio de Bélgica, la Fórmula 1 recibió una nueva llamada de atención. En el accidente de la primera curva en Spa, el Lotus de Romain Grosjean estuvo a solo centímetros de golpear en las manos o en la cabeza a Fernando Alonso. Afortunadamente todo ha quedado en el susto y de hecho este accidente podría terminar siendo hasta provechoso, ya que podría acelerar la introducción de dispositivos de seguridad que protejan la cabeza de los pilotos tan pronto como en 2014. ¿Tendremos habitáculos con cubierta en la F1 en un par de temporadas?, no exactamente, pero probablemente sí alguna solución intermedia.

La FIA inició los trabajos para mejorar la precaria seguridad que otorgan las carlingas abiertas en 2010, esto en respuesta a dos terribles accidentes que ocurrieron en un lapso de apenas una semana. El 19 de julio de 2009, Henry Surtees perdió la vida durante una carrera de Fórmula 2 en Brands Hatch, cuando un neumático desprendido en un accidente previo rebotó en las barreras de seguridad del circuito, regresando a la pista e impactándose en la cabeza del hijo del Campeón Mundial de 1964.

Parecía que una situación así de extraña (e infausta) no podría presentarse con demasiada frecuencia, pero solo seis días después de la muerte de Surtees un accidente llamativamente similar ocurría en la clasificación para el Gran Premio de Hungría de Fórmula 1. En esa ocasión fue Felipe Massa quien recibió el impacto en la cabeza de un objeto desprendido por otro coche (un resorte del Brawn de Rubens Barrichello). A pesar de que la pieza era mucho más pequeña que un neumático, el daño causado fue impresionante y el brasileño tuvo suerte de no perder el ojo izquierdo o incluso la vida, como se aprecia en el siguiente video:

Algo se tenía que hacer y pronto. La primera reacción de la FIA fue experimentar con la aplicación de parabrisas de policarbonato en los monoplazas e incluso explorar la posibilidad de equipar a los coches con cubiertas completas, como las utilizadas en los jets de combate. Durante 2010 y 2011 esta fue la línea de investigación dominante, como podemos ver en el siguiente video en el que el Instituto para la Seguridad y Sustentabilidad del Deporte Motor de la FIA presenta los resultados de sus pruebas:

Las cubiertas completamente cerradas podrían habrían reducido la gravedad de los incidentes de Surtees y de Massa. Sin embargo, su aplicación en los monoplazas no es tan sencilla como se podría pensar, ya que antes de equipar a los coches con ellas se debería encontrar solución a ciertos inconvenientes. Por ejemplo, ¿qué sucedería en caso de incendio?, ¿cómo asegurar que el mecanismo de liberación no se atascara después de un accidente? o ¿qué ocurriría con una carrera bajo la lluvia? Para muchas personas dentro de la F1, todos estos aspectos hacen inviable la introducción de las carlingas estilo avión en la F1, tal y como lo señala el jefe de McLaren, Martin Whitmarsh:

Creo que la gente sobrestima lo que una cubierta podría resolver y [no se piensa demasiado] en cómo una cubierta podría empeorar las cosas.

Puedes poner una burbuja de vidrio sobre los pilotos, pero no puedes asumir que están más seguros solo por ello.

La FIA está de acuerdo con esta visión y en 2012 se ha abandonado casi por completo la idea de las cubiertas completamente cerradas. Ahora se cree que una solución mejor sería colocar en los monoplazas una especie de jaula de seguridad en el frente del coche. Así lo explica Paddy Lowe, el Director Técnico de McLaren y participante en el grupo de trabajo de seguridad de la FIA:

Hemos hecho ensayos con una pieza [parecida a una jaula de seguridad] y la hemos probado estructuralmente con varios impactos, como neumáticos volando contra esta y [los resultados] han sido exitosos.

La FIA también ha liberado un video de las pruebas hechas a este dispositivo (que por cierto ha diseñado el equipo Lotus). Aunque es mucho menos sofisticada que una cabina de avión, la jaula de seguridad parece un buen compromiso, ya que ofrece una mejora en el nivel de protección para la cabeza del piloto sin introducir demasiados nuevos problemas:

La reducción de la visibilidad hacia el frente que experimentarían los pilotos sigue siendo un tema polémico, pero Lowe piensa que no es insalvable:

Idealmente los pilotos no quieren nada enfrente de ellos, pero lo mismo ocurre cuando uno maneja un auto de calle o incluso una vieja van VW con pilar en el medio, uno se acostumbra a ello, no? Mientras los pilares no sean demasiado grandes, esto es algo [a los que los pilotos] deberían acostumbrarse.

La presión por contar con estos dispositivos lo más pronto posible se ha hecho mayor después del Gran Premio de Bélgica y Paddy Lowe cree que ya no hay marcha atrás en este tema, por lo que en 2014 no solo estaríamos estrenando nueva fórmula de motor en la categoría, sino también un completo rediseño en el frente de los coches:

Creo que el objetivo debería ser 2014, ya que iniciamos con este proyecto el año pasado. Personalmente opino que es inevitable, porque esto es una gran falla de seguridad.

Seguramente será todo un shock ver por primera vez estos Fórmula 1 con frente de rinoceronte, pero la seguridad debe ser la primera consideración en este deporte. Así que podemos contestar con seguridad a la pregunta que da título a esta entrada con un NO, no tendremos cabinas cerradas en el futuro próximo, pero si que tendremos (quizá tan pronto como en 2014) unos F1 notablemente más feos, pero sustancialmente más seguros.