Hablar siempre sobre cosas que ya han pasado es sencillo, pero en este caso muchos éramos los que veíamos la vuelta de Michael Schumacher como un error. El piloto alemán dejó la Fórmula 1 en la temporada 2006, después de perder el título frente a Fernando Alonso, que lograba su segundo campeonato consecutivo con Renault.

Después de varios años retirado decidió regresar a la competición, se preparó con Ferrari, sonó como piloto sustituto de Felipe Massa cuando el brasileño sufrió su terrible accidente, pero finalmente regresó a la Fórmula 1 en la temporada 2010, pero con la escudería Mercedes, de la mano de Ross Brawn.
Desde que ha vuelto hemos visto a un Michael Schumacher ofreciendo un rendimiento muy diferente al de su época en Ferrari. Esto era algo normal teniendo en cuenta que en pocos años cambiaron los monoplazas y sobre todo se produjo un cambio radical con los neumáticos. Pero esta es la tercera temporada del piloto alemán tras su regreso y lejos de mejorar los resultados han ido a peor, estando frente a la que es posiblemente una de sus peores temporadas en la Fórmula 1. En sus dos primeros años en Mercedes logró sumar un total de 148 puntos, terminando en la novena y octava posición del campeonato. Este año tan sólo lleva 29 puntos y está en la duodécima posición.
Evidentemente el monoplaza hace mucho, su en Mercedes no son capaces de hacer un monoplaza competitivo sus pilotos lo tienen muy complicado para hacer carreras buenas y marcar registros interesantes. Este año el equipo alemán no ha estado sabiendo evolucionar el monoplaza y se está quedando atrás respecto a sus principales rivales, sin embargo a comienzo de año fueron competitivos en algunas carreras. Y ahí no estuvo Michael Schumacher, el principal protagonista del equipo fue Nico Rosberg en esa etapa. Es cierto que Schumacher ha sumado un podio, pero es un bonito manantial en un desierto de resultados. ¿Mala fortuna? Ha tenido mucha, quizá más que nunca, pero hay algo que es las condiciones no cambian: Michael Schumacher ha ensombrecido su leyenda.

Cuando se retiró en la temporada 2006 lo hizo perdiendo el campeonato, pero finalizo una época maravillosa en la que fue un claro dominador, muchos pensaban que aquel piloto que se retiraba era el mejor del mundo, para muchos de la historia, sin embargo ahora pueden haber cambiado de opinión. Quién vea al Schumacher de Ferrari y el de Mercedes puede pensar que son dos pilotos diferentes, y claramente el segundo ha ensuciado lo logrado por el primero, lamentablemente.
Con esto no quiero decir que Michael Schumacher se haya equivocado en regresar a la Fórmula 1, probablemente él esté haciendo lo que más le gusta, compitiendo en la máxima categoría de la competición del motor. Y Mercedes no sale perdiendo, que por publicidad se lleva un buen pellizco. Pero los que salen perdiendo son el Schumacher del pasado, los niños (o no tan niños) que admiraron a un piloto que ahora, en ocasiones, se tambalea y hace carreras no sólo discretas, sino pobres y propias de un novato.










No es tan diferente a su época: Es un excelente clasificador, pero nunca fue un especialista en la lucha auto a auto. Hay varios equipos parejos, y depende de las condiciones del circuito, como rindan los neumáticos y los sistemas electrónicos como el DRS y KERS que no estaban cuando corría en Ferrari. Al Schumi actual le falta la ambición que tenía en 97/99; creo que ese fue su mejor época, cuando él tenía que manejar una Ferrari más lenta que los Mc Laren y luchó hasta lograr el ansiado campeonato para la casa italiana tras 20 años de sequía. La Ferrari de 2001 y 2002 era muy superior a sus rivales y ganó con gran facilidad (y como los campeonatos de Red Bull y el Brawn las carreras aburrian). Además se lo ve realmente incomodo con toda la cuestión de los neumáticos, si no está confiado en el rendimiento del auto no se puede manejar al límite como en 1 o 2 vueltas en las clasificación.