La Fórmula 1 está a cuatro días de terminar sus vacaciones y todos estamos de acuerdo en que no hay mejor lugar para finalizar el ayuno que el circuito belga de Spa Francorchamps. Famoso por entregar grandes carreras en lluvia o en seco, el circuito de las Ardenas recibirá a la F1 por cuadragésima cuarta ocasión. En todos estos años, Spa ha reunido una cantidad de historias que rivalizan con las de cualquiera de los circuitos de Gran Premio más legendarios y en estos días previos a la carrera iremos recuperando algunas de ellas, iniciando con la que consideramos la más actual: las cuatro victorias de Kimi Raikkonen en sus últimas cinco visitas al circuito y la posibilidad (muy real) de que Kimi iguale este año a Ayrton Senna en el segundo lugar de la lista de pilotos más ganadores en el Gran Premio de Bélgica.

Aunque Kimi ha señalado que la pista de Spa ha sido su favorita desde que condujo ahí por primera vez en 2000 en Fórmula Renault, sus primeros resultados en Bélgica a los mandos de un F1 no fueron precisamente gratos. Con Sauber en 2001, Kimi no pudo completar una sola vuelta del Gran Premio belga y al año siguiente, su primero con McLaren, debió abandonar por problemas de motor a pesar de haber arrancado desde la segunda posición. En 2003 la prueba no se corrió, retomándose la temporada siguiente, año en el que iniciaría la historia de amor entre Spa y el Iceman.

2004 fue una de las temporadas más aburridas en la historia de la F1. Michael Schumacher ganó 13 de 18 pruebas, incluyendo 12 de las primeras 13, camino a conseguir el que sería su séptimo título mundial. En este ambiente, cargado completamente hacia un solo lado, Kimi mostró que podía brillar en Spa a pesar de no contar con las mejores herramientas. Raikkonen sobrevivió a una carrea de atrición para remontar desde la décima posición de partida y llevarse su primer Gran Premio de Bélgica.

Mientras que la primera victoria de Kimi en Spa fue sorpresiva, sus triunfos en 2005 y 2007 (en 2006 no se llevó a cabo la prueba) fueron conseguidos hasta con facilidad. En ambas carreras el finlandés partió desde la primera fila acompañado por sus coequiperos (Montoya en 2005 y Massa en 2007), quienes no solo no lo desafiaron sino que lo apoyaron mientras Kimi daba caza a Fernando Alonso en busca del campeonato de pilotos (fallaría en 2005, pero sí que lo conseguiría dos años después). En 2008 parecía que Kimi alcanzaría su cuarta victoria consecutiva en Spa, pero la llegada de la lluvia tres vueltas antes de la finalización de aquella carrera arruinaría las posibilidades del finlandés, quien terminaría contra las barreras de la recta de Kemmel mientras peleaba con Hamilton por la primera posición, con solo dos vueltas por completarse.

2009 fue un año difícil para Ferrari. La F60 se mostró incapaz de hacer frente a los coches de Brawn y de Red Bull, incluso los McLaren probaron ser mejores ese año. Para empeorar las cosas, en el Gran Premio de Hungría un infame resorte suelto dejaba fuera de combate a Massa por el resto de la temporada (algún maledicente dirá que por el resto de su carrera). Parecía que la Scuderia se iría en blanco en el apartado de victorias, humillación que los italianos no vivían desde la temporada de 1993. Pero llegó el Gran Premio de Bélgica y allí Kimi terminó de construir su fama como un súper especialista en Spa.

En una de las pruebas de clasificación más igualadas de ese año (los nueve primeros estuvieron separados por solo 4 décimas), Raikkonen conseguía colocar su Ferrari en la sexta posición. Después de una primera vuelta caótica, con abandonos del eventual campeón de aquél año (Jenson Button) y tres pilotos más, Kimi ya se encontraba segundo, solo por detrás del sorprendente Force India de Giancarlo Fisichella. Los accidentes de la primera vuelta habían obligado a la salida del auto de seguridad, que se retiraría en la vuelta cinco. La Ferrari era claramente más lenta que el Force India, por lo que era crucial para Kimi aprovechar los primeros metros después de la relanzada de la carrera para intentar superar a Fisichella. Justamente así sucedería y en la llegada a Les Combes Iceman completaría una arriesgada maniobra de adelantamiento. Parecía que no habría forma de que Kimi pudiera mantener a raya a Fisichella en las 38 vueltas restantes del Gran Premio, pero gracias a que la F60 montaba en esa carrera el KERS y el Force India no, Raikkonen consiguió defender su posición en las largas rectas de Spa.

Con su cuarta victoria en cinco años, Kimi alcanzaba a Jim Clark en el tercer lugar entre los múltiples ganadores en Spa. Por delante de Raikkonen en esa lista solo quedan Senna y Schumacher y este fin de semana el finlandés podría igualar a Ayrton, quien ganó la prueba belga en cinco ocasiones entre 1985 y 1991. Mucho menos probable sería que este domingo el máximo ganador en Spa extendiera hasta siete su número de victorias allí, pero de Schumacher, de su GP número 300 y de su extraordinaria historia en Spa ya nos ocuparemos mañana.