Ayer David Rubia nos platicaba que el proceso de mudanza de Caterham, de Hingham a Leafield, había concluido. Hoy vamos a conocer un poco más de esta nueva sede, a la que Tony Fernandes le ha apostado fuerte, ya que le permitirá a todo su equipo alojarse en unas mismas instalaciones por primera vez. Hablando de las instalaciones, Caterham residirá en el Leafield Technical Centre, complejo con más de dos décadas de historia en el deporte motor.

El primer contacto de Leafield con la Fórmula 1 ocurrió a mediados de los 90s, cuando Tom Walkinshaw tomó el control del equipo Arrows, al que trasladó de su sede original en Milton Keynes a su flamante TWR Technical Centre. Arrows permanecería en Leafield hasta el cierre de sus operaciones por problemas económicos en 2003.

La salida de Arrows de la Máxima Categoría no significó el fin de la presencia de la F1 en el poblado de Oxfordshire, ya que en 2006 llegó a Leafield equipo Super Aguri, escudería que justamente había tomado el lugar (y hasta el coche!) dejado por Arrows tres años atrás. El paso del equipo japonés por la F1 tuvo más pena que gloria y en solo tres años el proyecto murió por completo.

Ok, Leafield no es la sede con la mejor suerte del mundo, pero en Caterham confían en cambiar esta historia de malos resultados. Por lo pronto, en el equipo están muy felices de haber terminado su mudanza y han invitado a los aficionados a visitar su nueva casa a través de un video que nos brinda la oportunidad de conocer como es una escuderíad de F1 por dentro. ¿En qué ha gastado Fernandes y compañía los casi 100 millones de euros que se supone destina al equipo cada año?, a continuación lo vemos:

Ahí tienen, una escudería de F1 gasta en supercomputadoras, autoclaves, equipos de diseño, talleres enormes, camiones para transportar todo a los circuitos, en coches de F1 (duh!) y en cafeterías (que parecen ser lugares particularmente importantes) .