En mi opinión, a pesar de lo competida que ha sido esta temporada, el título lo tiene prácticamente amarrado Fernando Alonso. El asturiano supo capotear un inicio muy incierto por parte de Ferrari y pudo capitalizar con maestría los momentos en los que la F2012 estuvo a la altura. Ya pasado el meridiano del campeonato, Alonso nos ha mostrado que está en el mejor nivel de su carrera y gracias a ello ya suma 40 puntos más que el segundo clasificado. Si atendemos a la historia reciente, veremos que una ventaja de este calibre y a esta altura de campeonato casi siempre fue irremontable.

alonso

Cuando los equipos llegan al final de la temporada europea, usualmente ya han quemado sus principales cartuchos en lo que se refiere a la evolución de los coches. Después del Gran Premio de Hungría solo tendremos un par de citas europeas y luego comenzaremos el periplo que llevará a la Fórmula 1 por cinco países en Asia y dos en América en apenas dos meses. Esta actividad furiosa frenará el ritmo en el desarrollo de mejoras en los coches, por lo que a partir de Singapur el nombre del juego será adaptación y justamente adaptarse ha sido lo que Fernando ha hecho mejor que nadie este año. Así es, la ductilidad de Fernando es la primera de las tres razones por las que que lo veo nuevamente campeón.

Pero no solo creo que Fernando Alonso será campeón por ser quien está leyendo mejor las condiciones este año, también pienso que el no tener un compañero de equipo con el que lidiar le dará una ventaja sobre sus inmediatos perseguidores. Los pilotos quienes marchan segundo y tercero en el mundial son los hombres de Red Bull, a quienes seguramente se les dejará pelear hasta que alguno se adelante claramente en el clasificador (actualmente solo dos puntos los separan) y así se robarán puntos el uno al otro. Cómo sabemos, Alonso no ha tenido ni tendrá ese problema con Felipe Massa.

La tercera razón por la que creo que Fernando se llevará el título es su ventaja en el campeonato, ya que 40 son muchos puntos a esta altura del calendario. Para empezar, considerando los 26 años y contando en que el Gran Premio de Hungría ha formado parte del Campeonato del Mundo, solo en seis ocasiones el piloto que quedó de líder al terminar la carrera veraniega perdió el campeonato; pero habría que hacer notar un detalle importante, esas seis fueron temporadas con una pelea por la punta más apretada que esta.

Para poder comparar de manera justa temporadas con distintos esquemas de puntuación, representemos las ventajas no en puntos sino en victorias. Así, este año Fernando Alonso lidera sobre Mark Webber por un total de unidades equivalentes a 1.6 victorias. Aplicando el mismo criterio a las últimas 26 temporadas, veremos que en las seis en las que hubo remontada, los líderes después del Gran Premio de Hungría tuvieron un promedio de solo 0.5 victorias de ventaja, menos de la tercera parte de la que actualmente disfruta Alonso.

Finalmente, debo señalar que aunque me parece inminente el tricampeonato de Alonso, alguna esperanza le queda sus rivales. En el periodo de 26 años del que hemos estado hablando, hubo una ocasión (y solo una) en la que un piloto pudo revertir una ventaja mayor a la que Alonso le lleva actualmente al segundo lugar. Nos referimos a 2007, cuando Kimi Raikkonen marchaba tercero después de Hungría, a 2 victorias del líder Lewis Hamilton. Como sabemos, el extraordinario cierre del finlandés y la guerra civil en McLaren provocaron que Hamilton (que era un novato entonces) dejara escapar el campeonato por un punto en la última carrera. Obviamente no veo como algo similar pueda ocurrir este año.

Pueden decir que la gorda no ha cantado aún, pero en mi opinión, por lo menos está a punto de salir a escena.