Aunque la situación de Felipe Massa en Ferrari parece haber mejorado en las últimas semanas, hay quien aún ve con recelos la opción de que el brasileño permanezca en la escudería el año que viene. Es el caso del ex-piloto Mika Salo.

Felipe Massa- Australia 2012

Con Mark Webber firmando su renovación con Red Bull, continúan las apuestas sobre quién podría ser el sustituto de Felipe Massa en Ferrari el año que viene. Y es que, aunque el piloto australiano parecía la mejor opción, hay otros nombres que suenan como posibles: Kovalainen, Pérez, Di Resta... La lista de pilotos que -supuestamente- han podido mantener conversaciones con Ferrari es inmensa, y sin embargo, al brasileño parece no quitarle el sueño. Después de un arranque de temporada muy dudoso, Massa ahora se siente confiado en su renovación si sigue manteniendo su estado de forma actual; algo que el ex-piloto Mika Salo considera poco probable. El finlandés, que ocupó un asiento en Ferrari en el año 1999, conoce a fondo las exigencias que demanda el pilotar el monoplaza del cavallino y cree que Ferrari debería optar a un piloto de mayor calidad.

Creo que Ferrari necesita un mejor número dos para apoyar a Alonso. Es difícil decir quién podría ser, aunque me gustaría pensar que es una buena oportunidad para Heikki Kovalainen.

De hecho, el piloto finlandés también cree que la scuderia es consciente de que Massa no está a su nivel y por eso sigue mantiendo conversaciones con otros pilotos. Ferrari se ha esforzado mucho en las últimas semanas en mostrar públicamente su apoyo al brasileño y hacer gala de un respaldo casi unánime, pero podría tratarse simplemente de una estrategia para reforzar la imagen del equipo de cara a lo que queda de temporada. Así lo explicaba Mika Salo.

Ferrari está diciendo ahora que Massa podría quedarse el año que viene, pero yo no me lo creo.

Parece que Ferrari podría estar intentando colar en los medios de comunicación un mensaje que, a pesar de todo, no convence. Y no es de extrañar, pues es difícil pensar que la escudería más laureada de la Fórmula Uno podría conformarse con un piloto que, claramente, no cumple con el trabajo y la función que le corresponde.