Parece que fue ayer cuando un jovencísimo Lewis Hamilton (entonces de apenas 22 años) se alineaba en la parrilla de salida del Gran Premio de Australia de 2007 para participar en su primera carrera de Fórmula 1. seis años después, el piloto de Stevenage competirá en su prueba de F1 número 100, en el Gran Premio de Alemania de este fin de semana. Apropósito de esta efeméride, vamos a hacer un repaso a la carrera deportiva de Lewis.

Los inicios

Antes de la irrupción de Sebastian Vettel en la máxima categoría, Lewis Hamilton era el mejor ejemplo de la eficacia de los programas de desarrollo temprano de pilotos. Desde 1998 (a los 13 años!), Hamilton formaba parte del programa de apoyo a jóvenes pilotos de McLaren, lo que más adelante le abriría las puertas de los principales equipos de las categorías escalera rumbo a la F1. Este apoyo no era gratuito, Hamilton había demostrado desde sus años en karting que era un piloto sobresaliente y para 1999 ya había conseguido dos campeonatos británicos, al que agregaría uno europeo en 2000.

2001 marcaría el debut de Lewis en los coches tipo fórmula, específicamente en la serie de invierno de la Fórmula Renault Británica. Hamilton competiría en 2002 y 2003 en las temporadas completas de la Formula Renault en su país y después de conseguir el campeonato en su segundo año brincaría a la F3 Euro Series. También en esta categoría competiría dos temporadas, consiguiendo el campeonato (con 15 victorias en 20 eventos!) en 2005. Ese año Hamilton también ganaría el prestigioso Masters de F3 en Zandvoort.

Campeón en GP2

Con tan destacados antecedentes, fue apenas normal que en 2006 el poderoso equipo ART se decidiera hacerse con los servicios de Hamilton para defender su campeonato (habían conseguido con Nico Rosberg el primer lugar el año anterior). Lewis haría buenos los pronósticos y a pesar de no ganar ninguna de las 10 últimas pruebas del año (en las primeras 12 había ganado en 5 ocasiones), pudo mantener su ventaja y llevarse el campeonato por 12 puntos sobre el brasileño Nelson Piquet Jr.

Con 21 años, Lewis Hamilton había completado una ruta de ensueño en las categorías semilla de la F1. Era momento de que se probara frente a los mejores del mundo, era el momento de la Fórmula 1

El debut en la F1

Como ya hemos comentado, Lewis Hamilton era un piloto McLaren desde los 13 años, lo que le aseguraba que eventualmente sería considerado para conducir alguno de los autos del equipo de Woking en la Máxima Categoría. Los directivos en McLaren bien pudieron buscar acomodo para Hamilton en algún otro equipo de la F1, para no hacerlo debutar en McLaren con la presión que ello significa. Sin embargo, Ron Denis y compañía prefirieron no arriesgarse y garantizar la permanencia de este extraordinario talento entre sus filas, permitiéndole conducir el MP4-22 en su primer año.

En el papel, la decisión de McLaren parecía razonable. Habiendo contratado a Fernando Alonso (campeón con Renault en 2005 y 2006), el tener a un joven piloto de casa aprendiendo de él les debería asegurar un futuro brillante. Irónicamente, fue el prematuro desarrollo de Hamilton lo que comenzó a generar problemas. Muy pronto quedó claro que Lewis no tenía intención de jugar de escolta de Alonso. Si el español quería conseguir su tricampeonato, no solo debería luchar contra la Ferrari de Kimi Raikkonen, también debería superar a un coequipero que quería ganar su mundial como novato.

Lewis tuvo un arranque de campeonato increíble, subiendo al podio en nueve Grandes Premios consecutivos, incluyendo dos victorias (Canadá e Indianápolis). En ese periodo acumuló una ventaja de 12 puntos sobre Alonso y de 18 sobre Raikkonen en el clasificador del Mundial de Pilotos. El inicio de Kimi ese año había sido problemático, pero pasado el meridiano de la temporada Ferrari ya había resulto los problemas de la F2007, que para entonces era un coche tan bueno como el MP4-22. Los de Maranello decidían después del Gran Premio Británico, enfocar en uno solo de sus pilotos (Kimi) sus esfuerzos por el campeonato, estrategia que McLaren decidió no seguir, permitiendo que sus pilotos lucharan por la corona mundial hasta la última carrera.

La presión hizo mella de Lewis en la segunda mitad del campeonato. A pesar de llegar con una cómoda ventaja en puntos a la penúltima prueba del mundial, Hamilton perdería el campeonato con Kimi (por un solo punto!), luego de abandonar el Gran Premio de China por un error conductivo y apenas llegar séptimo en el Gran Premio de Brasil (el finlandés ganaría ambas carreras). Lewis no consiguió el campeonato en su campaña de novato, sin embargo su actuación será recordada como una de las mejores para un piloto en su primer año en la Máxima Categoría.

Lewis Hamilton, campeón Mundial

Para 2008, Fernando Alonso decía adiós a McLaren, convencido de que los británicos habían favorecido a su coequipero en la búsqueda del campeonato. El lugar del asturiano en McLaren lo ocuparía justamente el piloto que dejaba su puesto para abrirle espacio a Alonso en Renault, Heikki Kovalainen. Con esa alineación, McLaren no tendría problemas para definir a un piloto número uno desde inicios de campeonato, Lewis Hamilton sería el encargado de buscar el primer título de pilotos en diez años para McLaren y Kovalainen se limitaría a apoyarlo. De nueva cuenta el rival a vencer sería Ferrari, pero en esta ocasión no sería Raikkonen sino Felipe Massa quien lucharía hasta el final con Lewis.

Hamilton había aprendido el año anterior que consistencia era el nombre del juego en esta F1 tan igualada, así que se ocupó de terminar tantas carreras dentro de los puntos como fuera posible (lo conseguiría en 14 de 18 pruebas, incluyendo 10 podios). Incluso con un paso tan parejo, el británico llegó a la última fecha (Brasil) de ese mundial con solo 7 puntos de ventaja sobre Massa, lo que significaba que aún podía dejar ir la corona.

Afectado por clima cambiante, el Gran Premio de Brasil de 2008 será recordado por entregar una de las definiciones más emocionantes de la historia. Dada su ventaja en puntos, Lewis solo debía llegar quinto o mejor para asegurarse el campeonato, independientemente de lo que hiciera Massa. Hasta el último cuarto de carrera el británico había hecho justo eso, pero un descuido le permitía a Sebastian Vettel adelantarlo para mandarlo a la sexta posición. Felipe Massa cruzaba la meta en primer lugar, mientras Hamilton se encontraba sexto, pero en la última curva de la última vuelta, Lewis conseguía adelantar a Timo Glock, quien no podía mantener el ritmo en pista húmeda con gomas para seco. Así Lewis Hamilton de coronaba Campeón del Mundo, por un solo punto sobre un devastado Massa.

Los años difíciles

Hamilton se había convertido en el Campeón Mundial más joven de la historia y se anticipaba que pronto conseguiría más título con McLaren. Desafortunada y sorpresivamente, en las siguientes tres temporadas, tanto el equipo de Woking como el propio Hamilton exhibieron un desempeño por debajo de lo anticipado y de hecho en 2011 Lewis era superado por un coequipero, Jenson Button, por primera vez en sus cinco años en la F1.

Este periodo de pobres resultados parece haberse extendido a 2012, ya que una sola victoria en 9 carreras coloca a este año como el segundo más malo para Hamilton en su carrera en la F1 (solo 2009 fue peor). Aunque no se le puede descartar aún en la lucha por el campeonato, lo más probable es que sea Fernando Alonso o alguno de los pilotos de Red Bull quien termine llevándose el título, lo que dificultaría que Hamilton decidiera continuar en McLaren.

Pero no adelantemos vísperas. A este campeonato le quedan 11 Grandes Premios y podría ser justamente en el que Hamilton celebra su centésima arrancada en la Máxima Categoría donde su suerte comenzara a cambiar. En cualquier caso, desde aquí felicitamos a Lewis, ya que un campeonato, 18 victorias y 46 podios son un balance envidiable para tan solo 99 carreras.