Mucho se habló tras el último Gran Premio de Europa de las sanciones: la que recibió Pastor Maldonado tras su incidente con Hamilton, la que debería haber recibido Schumacher por usar el DRS con banderas amarillas... Ya han pasado dos semanas y parecía que las aguas volvían a su cauce, pero la FIA ha vuelto a incendiar el paddock tras comunicar que Fernando Alonso y Lewis Hamilton podían haber sido sancionados tras la carrera en Valencia si sus rivales hubiesen presentado protestas oficiales.

Alonso y Hamilton

Los jefes de equipo y algunos oficiales de la FIA se reunieron esta semana en Silverstone y fue en esas conversaciones cuando surgió el asunto de las infracciones cometidas en el reglamento técnico por los pilotos de Ferrari y McLaren en el pasado Gran Premio. Por un lado, Hamilton adelantó en dos ocasiones al poseedor de la pole , Sebastian Vettel, durante la vuelta de formación; mientras que por el otro, y para celebrar su victoria, Alonso cogió una bandera española que le ofrecieron los comisarios de pista durante la vuelta de ralentización. Ambas conductas están terminantemente prohibidas por el reglamento y, como ha informado la FIA, podrían haber conllevado una sanción para ambos pilotos si alguno de los otros equipos hubiese interpuesto una queja formal.

El caso es que con esta nueva infracción, Hamilton bate récords, pues ya lidera la lista de los pilotos que más sanciones han cometido en los últimos años. Sin embargo, no parece buena idea que la FIA haya comunicado este hecho a los equipos -más habiendo pasado ya dos semanas y teniendo en cuenta que las infracciones habían quedado en nada-, ya que puede dar lugar a una situación en la que los equipos denuncien cualquier comportamiento fuera de lo normal a sabiendas de que pueda ser susceptible de sanción. Para ver si cuela, vaya.