Mercedes ha dado un paso más hacia la euforia y el optimismo después del podio logrado en el Gran Premio de Europa y que les resarcía, en parte, del difícil comienzo de temporada. Pero no todos en la escudería germana se han dejado llevar por ese sentimiento...

El piloto Michael Schumacher es consciente de que esta temporada 2012 está siendo más que imprevisible y no quiere lanzar las campanas al vuelo con la próxima cita en Silverstone; sobre todo teniendo en cuenta que ya han pasado por varios Grandes Premios en los que el resultado no ha correspondido con lo que se esperaba en un principio. Eso sí, el siete veces campeón del mundo no esconde que le haría mucha ilusión obtener un buen resultado en Gran bretaña, donde Mercedes tiene varias de sus sedes.

Tengo muchos recuerdos de este circuito; algunos buenos, otros no tan buenos y otros incluso un poco extraños... En cuanto a cómo van las cosas este año, prefiero esperar y ver. Ya hemos visto muchas carreras este año que resultaron muy diferentes de las expectativas que se tenían antes del fin de semana.

Por supuesto, queremos aprovechar el impulso de nuestro resultado en Valencia y dar un buen espectáculo en Silverstone, especialmente porque la carrera es en nuestra casa. No hace falta decir que queremos darle a todos en Brackley y Brixworth un motivo para que se sientan orgullosos.

Schumacher se muestra cauteloso y acierta, pues un verdadero salto hacia delante de Mercedes no puede producirse si la escudería no empieza a ofrecer a sus pilotos un monoplaza verdaderamente competitivo que sepa superar los fallos que ha dado en los primeros grandes premios. La intención, desde luego, existe; ahora sólo falta que Brawn, Haug y los demás cumplan con su parte del trato.