El Gran Premio de Europa nos dejó dos de los primeros abandonos problemas mecánicos en esta temporada 2012 que está marcada por la igualdad pero también por la fiabilidad. Sebastian Vettel acababa su carrera después de la marcha del Safety Car por un problema con el alternador y la misma suerte tuvo Romain Grosjean unas vueltas después mientras perseguía a Fernando Alonso, líder de la carrera.

Renault ha llevado a cabo una investigación en ambos motores y ha descubierto que el exceso de temperatura causó una parada en el suministro eléctrico del monoplaza, hecho que les obligó a abandonar. Pese a ello, la marca francesa va a seguir investigando a lo largo de esta semana para saber por qué se produjo el sobrecalentamiento.

El director ejecutivo de Renault Sport F1, Rob White, explicaba que Vettel tenía problemas con el alternador antes de que el Safety Car saliera a la pista y este le ayudó a que su carrera durara algunas vueltas más. Grosjean, por su parte, sufrió el mismo problema pero unas vueltas más tarde, según comentaba White:

Hemos observado en las pruebas que el alternador del coche de Sebastián estaba mostrando señales de recalentamiento antes del coche de seguridad, pero la velocidad más lentas prolongó su expectativa de vida un poco.

Por supuesto, cuando Sebastián volvió a subir a velocidad de carrera el problema salió de nuevo y el resultado es ahora bien conocido. Con el coche de Romain, el problema se produjo muy pronto, después de algunas vueltas cuando el coche de seguridad había sido retirado.