El pasado Gran Premio de Europa, en el circuito urbano de Valencia, fue una carrera de luces y sombras para el equipo McLaren y sus paradas en boxes. Después de haber sabido que la primera parada de Hamilton el domingo fue la más rápida de la historia, la escudería tiró por la borda el buen trabajo hecho al principio con un error garrafal en el segundo 'pit stop', cuando el gato que sujetaba el monoplaza del piloto inglés se liberó, haciéndolo caer y perdiendo con ello unos valiosísimos segundos.

No es la primera vez esta temporada que McLaren se sitúa en el punto de mira por sus fallos en las paradas; por eso, el equipo se había centrado mucho en las últimas semanas en trabajar este aspecto y, hasta ahora, parecía que el esfuerzo empezaba a dar sus frutos. Así lo ha destacado Sam Michael, director deportivo del equipo, que se muestra satisfecho con los progresos logrados por el equipo de mecánicos.

Los chicos están haciendo caso omiso de las críticas, porque saben que son buenos y que ya lograron la parada más rápida en Montreal antes del incidente en Valencia. Hemos hecho un montón de trabajo interno sobre procedimientos y equipo, y estamos empujando mucho. Ahora estamos en un mundo donde la diferencia está en milésimas de segundo.

Precisamente, esas milésimas fueron las que marcaron la diferencia el pasado domingo. Según se ha podido saber, en el momento en el que Hamilton recibió el aviso para arrancar tras el 'pit stop' el crono se paró en 2,32 segundos (la diferencia con el tiempo hecho oficial se debe al tiempo que el piloto tarda en reaccionar), lo que supone 0,11 segundos más rápido que el récord hasta ahora y que correspondió al tiempo que marcó Mercedes en el Gran Premio de Corea 2011 con la primera parada de Michael Schumacher.

Realmente, el récord establecido por McLaren hubiese tenido más valor si no se hubiese desperdiciado tanto tiempo en el segundo 'pit stop'; por eso, Sam Michael reconoce que el objetivo no es lograr la parada más rápida, sino conseguir que todas las paradas que se hagan sean buenas.

Nuestro objetivo siempre ha sido ser consistentes, aunque da la casualidad de que hemos conseguido un ritmo superior al de nuestro objetivo inicial. Pero nuestro objetivo no es hacer una parada de 2,3 segundos sin dar tiempo a reaccionar al piloto. Si nos fijamos en los aspectos en los que hemos cometido errores en las últimas carreras, ya no son porque estamos presionando para mejorar el tiempo.