Con medio mundo disputándose una cita dentro del calendario de Fórmula Uno, la situación se torna cada vez más complicada para aquellos circuitos que tradicionalmente han formado parte del Mundial y luchan constantemente para competir con la vanguardia y el lujo de los nuevos trazados. Es el caso del circuito de Interlagos.

Desde su entrada en el Mundial de Fórmula Uno en 1973, el trazado brasileño -cuyo nombre oficial es Autódromo de José Carlos Pace- ha sido sometido a varias remodelaciones para hacer frente a las demandas de los pilotos que critican el deteriorado estado de las instalaciones y los constantes baches en el firme de la pista. A pesar de los intentos de los promotores por mejorar dichos defectos, lo cierto es que el circuito de Interlagos continúa estando algo anticuado respecto al resto y eso llevó a Bernie Ecclestone a imponerle un ultimátum para asegurar su permanencia en el Mundial más allá del año 2014. En concreto, el patrón de la Fórmula Uno exigía una mejora drástica en la zona de boxes y el paddock.

La noticia positiva para los aficionados al Gran Premio de Brasil -testigo de grandes batallas a lo largo de su historia- es que desde Sao Paulo han decidido ponerse las pilas y Ecclestone ya recibió hace un par de días una propuesta de remodelación que ha sido aprobada por los responsables del Mundial. El propio patrón confirmaba que dicho plan se ajusta a sus exigencias y podría garantizar la celebración de la carrera al menos hasta el 2020.

He creído en Brasil durante mucho tiempo... por eso estamos allí desde el año 1972. Pero el futuro de la Fórmula Uno en dicho país depende ahora de que se produzcan mejoras importantes en Interlagos. La Copa del Mundo de 2014 y los Juegos Olímpicos de 2016 son una gran oportunidad para volver la vista también hacia el circuito. Ahora no podrán seguir preguntándome los equipos acerca de por qué estamos corriendo en uno de los peores trazados del Campeonato.