Bernie Ecclestone aprovechó su visita a Montreal el fin de semana pasado para hacer negocios. El diminuto magnate se reunió con los organizadores del Gran Premio de Canadá para prácticamente cerrar un nuevo contrato, que aseguraría la realización de la prueba norteamericana por los próximos diez años. Las negociaciones están tan adelantadas, que Bernie considera que solo son formalidades las que se deben cubrir para estampar su firma en el papel, siendo la principal de ellas el detalle del plan de modernización de las instalaciones del Gilles Villeneuve:

Hemos acordado la cuota anual, la que será liquidada pronto, ese no es un problema. Solo queremos [alcanzar] el acuerdo para la reconstrucción [del circuito].

Comparado con los ultramodernos circuitos asiáticos, el venerable trazado de la isla de Notre-Dame se ha quedado viejo, pero Bernie Ecclestone aclara que para asegurar su futuro en el Mundial, no será necesario convertirlo en una de esas joyas que solo los petrodólares pueden pagar:

Estamos hablando de actualizarlo, pero no tiene que estar en los niveles de Abu Dabi. Si las [nuevas] instalaciones de Montreal se pudieran comparar con lo hecho en Silverstone, eso sería bueno. Canadá en es un país importante para nosotros y tenemos la intención de seguir viniendo.