En la temporada 2011 Red Bull tuvo un monoplaza muy superior al de sus rivales, mientras que Sebastian Vettel arrasó con cierta facilidad durante todo el año. Sin embargo, esta temporada parece que las dudas han invadido en Milton Keynes y no acaban de estar contentos con el rendimiento de RB8.

El piloto alemán admitía que no existen un problema focalizado en un punto del monoplaza, si no que hay varias cosas que no acaban de funcionar del todo bien en su conjunto, por lo que el coche es nervioso y no se consigue un buen equilibrio:

No hay un problema fundamental con el coche. No es como si nos fijamos en la parte de atrás o el alerón delantero y ahí está el problema. Hay un par de cosas que tal vez no funcionan bien juntas. El coche es muy nervioso y se está moviendo mucho.

El problema que tenemos en este momento es que el equilibrio del coche no parece ser tan buena como lo era el año pasado. Eso no es sobre el nivel de carga aerodinámica, se trata de tener el coche para trabajar juntos como un todo. Ahí es donde estamos tratando de mejorar.

Vettel quería negar que no encuentren la solución a estos problemas. El bicampeón aseguraba que tienen un monoplaza muy competitivo y cuando consigan que funcione todo correctamente van a estar muy arriba:

Yo no diría que estamos perdidos. Los problemas con el coche son muy diferentes y más importantes que el año pasado, cuando entendíamos el coche muy bien y podíamos basarnos en eso.

Creo firmemente que tenemos un coche muy competitivo. Sólo tenemos que conseguir que funcione correctamente y debemos estar en una posición muy competitiva.

Lo que nos duele es que no podemos llegar a tener todo el potencial del coche. Una vez que tengamos listo este rompecabezas, vamos a estar en una posición mucho mejor.

Van a tener que trabajar a toda prisa si no quieren que la brecha de puntos que tengan con la cabeza sea demasiado grande. Aunque no pienso que vayan a tener muchos problemas para no perder comba con McLaren.