La decisión del proveedor oficial de neumáticos de Fórmula Uno, Pirelli, de crear neumáticos que se degraden más fácilmente no parece convencer a algunos pilotos. Desde el punto de vista del espectador, la decisión se agradece, ya que está favoreciendo un mayor espectáculo en cada carrera; pero en los equipos donde no han sabido resolver bien el cuidado de las gomas, como es el caso de Mercedes, está suponiendo un problema importante de rendimiento que les lleva a acusar a Pirelli de convertir la Fórmula Uno en una especie de lotería. Sin ir más lejos, el propio Michael Schumacher se quejaba tras el Gran Premio de Bahrein de que los nuevos compuestos no permiten que los monoplazas alcancen más del 70 por ciento de su potencial. En opinión del siete veces campeón del mundo, la marca milanesa debería replantearse cambiar los neumáticos de este 2012 para que no tengan tanta degradación.

Lo que más infeliz me hace es que todos tenemos que pilotar muy por debajo de nuestras posibilidades y, en particular, el coche se limita a mantener los neumáticos. Me pregunto si los neumáticos están jugando demasiada importancia... o si deberían durar más para así poder pilotar a una velocidad normal de carrera, y no como si estuviésemos detrás del coche de seguridad.

No estoy muy contento con la situación actual; vamos a ver qué pasa en el futuro. Si el problema fuese una cuestión del coche, entonces podríamos decir que la solución depende de nosotros. Pero básicamente es un problema que están teniendo todos, con sólo una o dos excepciones. Y si el 80 por ciento de la parrilla tiene ese problema, entonces el proveedor de debería pensar sobre este asunto.

Por alusión directa, no es de extrañar que Pirelli no haya tardado en responder a las críticas vertidas por el piloto alemán, que han sorprendido mucho a la dirección de la compañía. De hecho, el propio Paul Hembery ha recordado que, antes del inicio del Mundial, los equipos dispusieron de un periodo de varias semanas durante la pretemporada para probar y conocer los nuevos compuestos.

Estoy decepcionado por escuchar esos comentarios de alguien con tanta experiencia como Michael Schumacher. Sus comentarios durante las pruebas de invierno eran que estaba muy contento con los neumáticos, y ahora parece haber cambiado de opinión.

Lo cierto es que no deja de ser llamativo que las principales críticas hacia los nuevos compuestos provengan, precisamente, del equipo que mayor acusa la degradación durante la carrera... un problema que sus propios ingenieros deberían encargarse de solucionar. No hay que olvidar que todas las escuderías compiten con los mismos neumáticos, pero no todas están presentando tantos problemas como Mercedes, precisamente porque han logrado adaptar el monoplaza a las exigencias que presentan las nuevas gomas.

Por otro lado, también hay que tener en cuenta que éstas primeras críticas llegan justo después de la carrera en Bahrein; la que se esperaba que fuese una de las más exigentes con los neumáticos debido a las altas temperaturas. Lograr afrontar la degradación térmica era el principal reto que pilotos y equipos debían abordar este fin de semana y todos lo sabían. Bueno, al parecer, casi todos...